lunes, 25 de enero de 2010

“El Secreto de la Felicidad”


¿Quieres ser feliz? ¿Sabes qué tu mente y tu corazón son los dos cofres que guardan el secreto de la felicidad?

Las llaves para abrirlos, las encontrarás, en éstos consejos:

Siente la presencia de Dios en todo lo que te rodea y por lo tanto lo amarás y le agradecerás por todas las cosas que tienes.

Quiérete a ti misma (o); y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar que eres importante, que vales mucho, que eres capaz, inteligente, cariñosa(o), que esperas mucho de ti misma y no habrá obstáculo que no puedas vencer.

Una vez convencida, pon en práctica todo lo que dices que eres, es decir: Si piensas que eres inteligente actúa inteligentemente, si piensas que eres capaz, haz lo que te propones, si piensas que eres cariñosa(o) expresa tu cariño, si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas.

No albergues en tu corazón rencor hacia nadie, ese sentimiento no te dejará ser feliz, deja que las leyes de Dios hagan justicia y tú perdona y olvida.

No maltrates a nadie, todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.

Y por último levántate con una sonrisa en los labios. Ayuda a los demás sin pensar que vas a recibir nada a cambio.

Mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfadores y que de esta manera puedan ser felices...

Sigue adelante, recuerda que el fracaso y el dolor no deben formar parte de tu vida, cámbialos por éxitos y alegrías.

Que Dios siga Bendiciendo tu caminar, Hoy, Mañana y Siempre!

MAREIDY R.V
Reflexión:

Una tarde del mes de enero, mientras leía unos poemas, me encontré uno del poeta Jorge Debravo que me llamó mucho la atención, porque decía lo siguiente:

“Creo en todos los frutos que tienen jugo dulce y creo que no hay frutos que tengan jugo amargo,
No es culpa de los frutos, si tenemos el paladar angosto y limitado.”

Me pareció excelente para reflexionar un poquito sobre nuestra profesión, porque... ¿cuántas veces hemos pensado que nuestra profesión es un fruto de jugo amargo?,

Con seguridad, esto se debe a los sinsabores y las desilusiones, que año con año entorpecen nuestra labor.

Puede ser que estemos iniciando, o que tengamos muchos años de ser docentes, eso no tiene importancia, lo que sí es importante, es que tan dulce o amargo es el jugo que bebemos día a día.

Preguntémonos ahora.
¿Será que el jugo es amargo, o que nuestro paladar es angosto y limitado?

Supongamos que el jugo es amargo, y hace tiempo buscamos otra profesión mejor. ¿En cuál profesión encontraremos con seguridad, sólo jugo dulce para beber? ¿Y si el problema está en nuestro paladar, y siempre el jugo nos va a saber amargo?

Será mejor, que aceptemos el reto de hacer ancho e ilimitado nuestro paladar, y cambiemos en dulce, ese jugo amargo que hasta hoy hemos bebido.

La mejor manera de hacerlo es, preparando nuestra mente y nuestro corazón, con positivismo y entusiasmo, e iniciemos este nuevo curso lectivo, con una visión hacia un futuro mejor, recordando que somos los arquitectos de nuestro propio destino y el de los niños y niñas que formamos.

Pensemos si con nuestra forma de actuar y hablar les trasmitimos ese mismo jugo amargo que bebimos hasta hoy, o si somos los causantes de que su paladar se vaya haciendo angosto y limitado, o si queremos que aprendan a disfrutar del jugo dulce de los frutos, y preferimos enseñarles a hacer ancho e ilimitado su paladar.

¡Dios Bendiga Nuestro Sendero! MAREIDY R.V.